Caracas, Venezuela. 13 octubre 2016

Chocolate Caliente, la Bebida de los Dioses.

Chocolate Caliente Taza Hacienda la Trinidad Caracas

La historia del chocolate empieza en su origen, el chocolate caliente.


El primero en consumirse fue el chocolate caliente.


Según los mayas, el consumo del cacao, se da porque el Dios serpiente, Quetzalcóatl dio al pueblo de los toltecas, una planta destinada a los dioses, a los nobles y los sacerdotes. Estas las semillas las cosechó, tostó, molió y enseñó a las mujeres a batirlo con agua para luego ser bebido.

La misma palabra “chocolate”, se piensa que viene del axteca xocolatl, que significa “agua agria”. Esta bebida tenía como base el cacao y era condimentada con chiles y pimienta (salado), o miel y vainilla (si se quería dulce) y se consumía antes de comer y fumar tabaco. Se batía de tal manera que la bebida era más espuma que bebida.

Para los mayas, que un guerrero o un noble, se embriagara públicamente, era mal visto, por lo que se bebía cacao o bebidas hechas de maíz tostado. Éstas, por el contrario, se consideraba que daban fuerza y refrescaban.

El Chocolate caliente en los tiempos de la colonia


A los colonizadores europeos no les gustó esta bebida. Cristóbal Colón subestimó el valor de las semillas, que dieron los indígenas a los españoles y fue finalmente, Hernán Cortés quien se dio cuenta del valor de este producto, entonces envió en 1524 el primer cargamento a España. (Dautant y Urriola).

En las colonias, el consumo de cacao se incrementaba, al punto que, por ejemplo en San Cristóbal de las Casas (Chiapas, México), hubo problemas con la iglesia, pues las personas no se aguantaban la misa completa sin beber chocolate. Hacían llevar a sus sirvientes jarras de chocolate para beber. Entonces, el obispo ordenó no pasar con comidas o bebidas a la catedral, esto originó conflictos en los que los caballeros se levantaron en armas... Y pocos días después, el obispo murió envenenado (Giofré).

El chocolate llega a Europa, a las clases privilegiadas y bien vista, incluso por el clero, ya que se consideraba que no rompía con el ayuno eclesiástico. También era considerado un producto medicinal. El consumo se extendió por España, Italia, Francia, luego Austria, Holanda, Inglaterra y Holanda. En estas tierras, el chocolate aparecía en recetarios preparado con distintas especias,  incluso algunas que no eran de origen americano.

Mis recuerdos de tomar chocolate caliente


En mi casa sí preparaban chocolate caliente, desde mi niñez, pero entre el exceso de maicena y la falta de chocolate, aunque placentero, tradicional y evidentemente familiar, no era un sabor adictivo.

La primera vez que pagué por tomarme un chocolate caliente, lo hice enamorada. Iba a Kakao, a comprarle bombones a un tipo que me encantaba, cuando vi esas pequeñas tacitas con ese líquido oscuro.. “¡Chocolate Caliente!”. Creo que fue la mezcla de emoción de buscar el regalo para ese galán, y encontrar chocolate caliente, lo que aumentó el disfrute de aquella experiencia. Y desde entonces me hice adicta. Aprovechaba cualquier reunión u ocasión para beber de este maravilloso líquido.

Chocolate Torta Caliente

Tomando chocolate caliente en Cacao de Origen


El miércoles pasado, tuve la oportunidad de visitar Cacao de Origen, ubicada en la Hacienda La Trinidad. Llevé a mi compañera come dulces, mi abuela. Pedí que me picaran una porción de torta de chocolate, lo más perfectamente posible para tomar la fotografía respectiva y así para acompañar el artículo que escribiría. Le dejé la torta y los chocolates calientes a mi abuela, en la mesa y fui a buscar unos bombones. Cuando regresé, ya ella se había tomado su chocolate y se estaba comiendo la torta ¡En menos de dos minutos! Y así me tocó tomar la foto, sin el pedazo que ella se comió ¡Qué podía esperar yo, es mucha tentación no dejarse llevar por el chocolate!

Los chocolates calientes servidos en Kakao y Cacao de Origen, en mi humilde opinión, se han caracterizado por ser espesos, oscuros. Si agitas la taza verás la consistencia. Si pasan unos minutos se forma en la corteza de la bebida, una capa brillante y más oscura que el resto del líquido. Huelen deliciosamente, a chocolate, nada más, nada menos. La temperatura en la que lo sirven es lo suficiente alta para sentir que es chocolate caliente y suficientemente baja para que no te quemes mientras bebes esta delicia. Con respecto al sabor, se esmeran preservar el amargo característico del cacao. Tienen el toque perfecto de dulce, para que no te empalagues mientras los tomas, tal vez quedes antojado o "picado" y pidas otro... y otro. Y después que te has tomado tu taza de chocolate, te sientes alegre, satisfecho, feliz. Además en la hacienda es un espectáculo, la experiencia, porque entre la naturaleza, la construcción de los secaderos y el buen clima que generalmente goza nuestro país, no es sólo disfrutar del chocolatito caliente, si no de estar vivo y estar allí.


Hay muchas cosas ricas que los invito a probar en Cacao de Origen.

Secadero 5. Parque Cultural Hacienda La Trinidad. Caracas.
Tel.: 0212.6145673
Horario:
De lunes a sábado de 10:30 am a 6:00 pm
Domingos y feriados de 11:00 am a 4:00 pm





Vía: Samarith Liz.

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