Caracas, Venezuela. 04 noviembre 2016

En Medio de la Crisis Venezolana: El Boom de Helados de Nucita y Pirulín.

¿Cómo la salida al mercado del Mc Flurry de Pirulín y los helados de Nucita de Mc Donalds se convierten en un "respirito" en medio de la crisis venezolana?

No es un secreto que nuestro país atraviesa una de las crisis más grandes, tanto en lo político, económico, social y paremos allí porque podría seguir mencionando todos los ámbitos en los que Venezuela no está bien. Si no que lo diga la diáspora venezolana constituida por mas de dos millones de venezolanos, que han emigrado solamente en los últimos 15 años. Las tensiones se sienten en todos los estratos socioeconómicos, más aún estos últimos días,  cuando se calcula que la inflación se ha elevado 700% aproximadamente, solo este año. La semana pasada no fue la excepción. Sumado a los problemas económicos, la interrupción del proceso de recolección de firmas del 20% para la realización del referéndum revocatorio al presidente, Nicolás Maduro. Este hecho ha sacudido al país, siendo ahora el mayor de los obstáculos que ha puesto el gobierno para interferir en dicha causa. El pasado miércoles 26 de octubre miles de protestantes tomaron las calles para exigir la restitución del proceso y del llamado “hilo constitucional”.

En la capital los protestantes, en medio de la concentración que tomó la autopista Francisco Fajardo, llamaban a sus líderes a ir a Miraflores en ese momento. Para quien conoce de marchas y concentraciones en contra del gobierno chavista, sabe del costo de la improvisación de la ida a Miraflores  tuvo en el pasado,  en el lamentable resultado del 11 de abril. En esta reciente oportunidad, los líderes opositores llamaron a los manifestantes a marchar a Miraflores el 3 de noviembre, de no restablecerse el hilo constitucional por parte del gobierno y las instituciones del Estado que están interrumpiendo la realización del referéndum revocatorio, pero el llamado se “difirió”, así como el debate sobre Nicolás Maduro en la Asamblea Nacional.

Y en medio de toda esta tensión, el pasado jueves 27 de octubre, surge a través de redes sociales la publicidad de la cadena de comida rápida, Mc Donald’s, donde anuncia que cuentan con nuevos sabores en sus postres, la barquilla y el sundae de Nucita, así como el Mc Flurry de Pirulín. Los días siguientes los establecimientos de la franquicia se llenan de personas deseosas de probar los nuevos postres. Además, dada la viralización de la publicidad a través de redes sociales,  llegó no sólo a los venezolanos en el país, sino además a los que se encuentran fuera, que además resultó sorprendente que muchos de ellos expresaran su deseo por estar en el país solo para probar los nuevos postres. Esto fue expresado en imágenes a través de Facebook, Instagram y Whatsapp.

No es casualidad que se apueste a la Nucita y a los pirulines. Bien hubiese podido ser Nutella, el producto que se usara para los helados, que además también apasiona a los venezolanos, pero resulta inconveniente los enormes problemas de importación que presenta Venezuela. Por otro lado existe  la tradición de la cadena de comidas rápidas, de utilizar productos locales para modificar su menú, por ejemplo los casos de Mc Flurry Samba, Cocosette e Icoa de Chocolates El Rey ¿Y los pirulines? Aunque se han encarecido (como todo en tiempos de Patria), cualquiera que haya salido del país a visitar a alguien, sabe que el souvenir por excelencia es una lata de pirulines.

La línea “meriendita”, producido por Nuciven, aparece en 1960 y consistía en chocolate líquido y crema blanca. Más tarde en los 80s el grupo Sindoni adquiere Nucita Venezolana (Nuciven) C.A. y se convierte en una gran empresa destinada a producir el Pirulín, que son barquillas rellenas de chocolate y la Nucita, crema de chocolate y leche, utilizando el reconocido cacao venezolano en ambas golosinas.

Y sí, como reflexionaba una compañera en FB, estamos en un país tan golpeado, donde la introducción de un nuevo sabor en un postre (cosa que en términos de marketing debería ser habitual), combinando golosinas achocolatadas históricamente tradicionales, resulta en un boom y hasta un “respirito” o alegría colectiva, porque es un “lujo” que todavía pueden darse algunos y compartirlo con la familia o los amigos.

Mi experiencia con estos postres.

El primero que probé fue el Sundae de Nucita y aunque al principio estaba atemorizada porque fuese el chocolate tradicional que sirve McDonalds, con pequeñas modificaciones, para mi grata sorpresa sí era el sabor y la textura de la tradicional Nucita, incluso podría decir que hasta mejor. Al día siguiente probé el Mc Flurry de Pirulín y aunque al principio estaba muy bueno (porque además lo sirven con la Nucita), no lo pude terminar porque me empalagué. Pero puede que sea mi nivel de tolerancia al azúcar o puede que sea algo que nos pase a varias personas, sinceramente no lo sé. Algo para nada grato fue comer ambos helados con unas cucharillas que te ofrecen en el local, profundas que lastiman la boca (sé que no las hace Mc Donalds y probablemente escape de su control, pero la empresa de las cucharillas no se tomó en serio el diseño industrial, falla grave) y no fue algo que noté yo solamente, sino los que me acompañaron en ambas ocasiones.

La experiencia de otros.

Leí tanto comentarios positivos como negativos de esta iniciativa del restaurant de comida rápida. Entre los negativos que más destacan están que los vasos no son los que aparecen en la publicidad (eso ya me parece normal en los Mc Flurry), así como la apariencia del helado con los Pirulin que les sirven, no corresponde tampoco con la publicidad (eso ya es normal en Mc Donalds y en casi todos los lugares de comida rápida que conozco, así como la publicidad en general, por algo en la publicidad colocan “imagen referencial”). Considero que los memes reflejan las percepciones de muchos de los que consumimos el producto, tanto las agradables como las desagradables.

En general, esta reacción colectiva y bajo estas circunstancias me recordó a una historia de Francine Cristophe, una sobreviviente a la guerra II Guerra Mundial, que fue deportada al campo de concentración de Bergen-Belsen junto con su madre. La similitud, en mi opinión, viene dada por el hecho de que tal vez ahora sea irrelevante, pero en unos años tal vez recordemos “cuando el país estaba tan mal que nos alegramos tanto porque Mc Donalds sacó un helado con Pirulín y otro con Nucita”, como dijo la mamá de Francine "para el día en que te vea hecha un desastre, por el suelo". Y así será otro recuerdo bonito, que a pesar de la adversidad tienen en común el chocolate.





Vía: Samarith Liz


1 comentario:

  1. Excelente muy real, estamos tan mal q un helado nos alegra la vida. Q patéticos.

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